La regresión de los 18 meses: como afecta el sueño de mi bebé y cómo manejarla

¿Qué está aprendiendo tu bebé?

Muchas cosas están cambiando a los 18 meses. Tu bebé ya es super independiente, camina y corre por todos lados, está empezando a hablar y a comunicarse mejor y a esta edad, aprende una de las cosas más importantes que los acompañará el resto de su vida: aprenden que su voz, sus pensamientos y acciones tienen influencia en los demás. 

Pensemos un momento lo importante de aprender esta habilidad. Que lo que hacen, piensan o dicen cambia el mundo que los rodea. Están aprendiendo que ellos tienen la habilidad de impactar el mundo. De esto se trata, de formar esa generación que va a mejorar nuestro mundo. 

Pero con esta nueva habilidad, vienen retos especialmente en el área del sueño. Muchas veces, aprenden que si lloran cuando mamá o papá ofrecen la siesta, pues entonces no hay que tomar la siesta. Si se quejan a la hora de dormir, entonces hay unas horas más de juego. No es manipulación, es el simple hecho que aprendieron causa y efecto. 

Esta etapa puede ser difícil y entiendo que nos puede causar mucha frustración. Y entonces es ahí donde entra nuestro rol como padres, de saber lo que nuestro bebé quiere y lo que necesita y cómo balancear las dos cosas por el bienestar de nuestro bebé. Yo soy fiel creyente de que los límites amorosos forman bebés y niños seguros con vínculos sanos con sus padres. 

¿Cómo manejar la regresión y el sueño?

El sueño es importante, es una necesidad fisiológica y afecta mucho el temperamento de tu bebé. A pesar de mostrar signos de no estar cansado, es importante reconocer las necesidades de sueño en esta etapa para poder asegurarnos que nuestro bebé está descansando como lo necesita. A esta edad, tu bebé está tomando una siesta de alrededor 1:30-3 horas y está durmiendo entre 10-12 horas de sueño nocturno. 

También es importante que tu bebé tenga muchas oportunidades de drenar energías y que tenga suficiente presión de sueño antes de la siesta y la hora de dormir. Salgan a pasear, incluyan mucha actividad física durante el día. A esta edad, la gran mayoría necesitan entre 4-5 horas despiertos como mínimo antes de la siesta y la hora de dormir. 

Empodera a tu bebé ofreciendo oportunidades para que ellos tomen decisiones sencillas. Ofrécele la oportunidad de escoger entre dos pijamas, dos libros, o quien le le dará el último beso antes de dormir: mamá o papá. Celebra este aprendizaje, reconocer cuando están haciendo algo bien también refuerza la causa y efecto. La siesta y la hora de dormir no es negociable, pero si puedes incorporar flexibilidad alrededor de la rutina para acompañarlos mientras transitan estos cambios. 

Y tranquila que esto también pasa y deben empezar a ver el regreso a la normalidad después de 2-3 semanas. Pero si sientes que necesitas apoyo para organizar el sueño de tu bebé en esta etapa, el plan de Toddlers empieza a los 18 meses y en este plan utilizamos muchísimas herramientas para incorporarlos en el proceso para que todos en casa descansen mejor. 

Y ya antes de despedirme, ¿Será que con 18 meses podemos seguir llamándolos bebés? 

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